La inflación no para y, como los sueldos no alcanzan, los consumidores se ven obligados a realizar un deporte extremo: ahorrar todo lo que se pueda. El problema está en que muchos caen en una trampa común que se encuentra en las góndolas.

Por la crisis, muchas familias no tienen más opción que buscar alimentos y demás productos -como bebidas, limpieza e higiene personal- en envases más pequeños pero eso les termina saliendo más caro.

Los envases chicos resultan un 60% más caros que su equivalente en tamaño grande. Esto es: el café instantáneo, por kilo, cuesta $ 1.710 en un frasco de 50 gramos y $ 1.088 en un envase de 170 gramos.

La mayoría de los productos de primera necesidad, en este sentido, se encarecen hasta un 15%; aunque en algunos casos la brecha de precios puede ser de casi el 50%, tal es el caso del café, aceite, gaseosas, manteca, detergente y crema de dientes, así lo estableció ámbito.com a partir de un relevamiento realizado en distintos supermercados durante los últimos días de marzo.

 

Fuente: Ámbito