Hace unos pocos días y en plena televisión abierta, la titular de la Oficina Anticorrupción estuvo en el ojo de la tormenta al declarar que el organismo que dirige no inicia investigaciones sobre corrupción del oficialismo.

Tras sus polémicas declaraciones, Laura Alonso fue declarada "en rebeldía" ya que -si bien preside el organismo que controla la 'transparencia' en las gestiones-  se niega a que la Oficina Anticorrupción sea examinada por la Auditoría General de la Nación.

Desde la auditoría remarcaron "la reiterada falta de respuesta en el marco de pedidos de auditoría, impidiendo el ejercicio de control que, como responsabilidad primaria de la AGN, prescribe la Constitución Nacional y la Ley N°24.156".

"De no recibirse o no permitirse acceso a la información en un plazo no menor (sic) a diez días corridos, la AGN procederá a iniciar una acción judicial en ejercicio de las competencias constitucionales y legales", fue el ultimátum para la titular de la Oficina Anticorrupción.

 

Fuente: Diario Registrado