El nordeste de Córdoba esconde una joya: Mar Chiquita, la quinta laguna salada más grande del mundo, que es casi un mar interior. El lugar asombra por su hermosa naturaleza, cuenta con una reserva de aves de renombre mundial y tiene a Miramar, su única localidad costera, como principal centro turístico.

 

 

Pero la magia no termina allí. Según anunciaron, se está avanzando para la conformación del Parque Nacional Ansenuza, un proyecto clave para fortalecer el ecoturismo en la zona. Y por otro lado, se apura un proyecto para intentar potenciar el perfil de turismo relacionado con la salud, apelando a los barros de la laguna, que en décadas pasadas atraían a visitantes de todo el país.

 

La Municipalidad local confirmó la construcción de un centro de talasoterapia que permitirá realizar tratamientos aprovechando las propiedades del agua y los fangos de la quinta laguna salada más grande del mundo, también la mayor de Sudamérica.

 

 

El intendente Adrián Walker resaltó que se volverá a poner en valor un capital emblemático, como fue el aporte a la salud del agua y de los fangos de la laguna. “Pero ajustándolos a las actuales necesidades de los turistas”, aclaró.

 

“El comienzo de la actividad turística en nuestra comunidad estuvo orientada a la salud, pero la tendencia mundial se inclinó hacia el bienestar, que no sólo atiende cuestiones terapéuticas, sino también se enfoca en brindar un entorno natural equilibrado, infraestructura acorde con las exigencias del visitante y otras atracciones, como la gastronomía, las playas, los paseos, los espectáculos y los deportes”, señaló Walker.

 

 

 

Fuente: La Voz