María Cecilia Guerra Orozco, directora de la histórica edificación donde se declaró la Independencia de la Argentina, sostiene que "se perciben ruidos, pasos y ciertas sombras inexplicables".

La célebre Casa de Tucumán, en la que se declaró la Independencia Argentina el 9 de julio de 1816, guarda además de una rica parte de nuestros más grandes recuerdos como nación, una desconocida historia de "mística muy particular" ya que en sus diferentes ambientes se escuchan "ruidos, pasos, ciertas sombras inexplicables, alguna puerta que se abre sola y cierta ventana que se entreabre sin motivos", aseguró María Cecilia Guerra Orozco, directora del Museo Casa Histórica de la Independencia en Tucumán, semana atrás al celebrarse un nuevo aniversario de la Patria.

Según reveló Orozco, nadie resulta indistinto cuando ingresa a la Sala de la Jura, donde miles de visitantes, y quienes trabajan allí, perciben ruidos y movimientos extraños dentro de un lugar que está absolutamente deshabitado.

La directora del museo detalló: "Nunca es indiferente pasar por la puerta del Salón (de la Jura) porque la energía de ese espacio es distinta, es emocionante". "Todos los actuales empleados, cuando pasamos por el salón, nunca quedamos del mismo modo, o te emocionás o te dan escalofríos" explicó, para luego agregar algo más sorprendente aún: "Muchos visitantes lloran y otros cantan el himno. Nosotros, que pasamos todos los días por este espacio, sabemos que algo se siente, como una mística muy particular que no tienen otros espacios. Aunque uno vaya y vuelva todo el tiempo, hay un sentimiento más grande a la cotidianidad".

 

¿Habitan entidades?

Tal como indicó Orozco, allí se escuchan extraños ruidos, a veces pasos, alguna que otra sombra, alguna puerta o ventana que se abre y se cierra sola. Además, tras las experiencias vividas por los diferentes empleados que trabajan en el histórico predio, los integrantes de este equipo llegaron a la conclusión de que algo hay. "Creemos que esta energía particular, llámese como se quiera llamar, convive con nosotros y somos muy respetuosos porque esta casa no es nuestra sino de todos los que estuvieron antes y quienes estarán después", comentó la directora."Es nuestra historia y seguramente estos ruidos y cosas con las que convivimos forman parte de la historia de esta casa", agregó con cierta emoción la directora.

¿Doña Francisca?

Las escalofriantes revelaciones dan cuenta de este tipo de registros de actividad paranormal, aunque algunos creen que no se trata de cualquier espíritu, sino tal vez el de un prócer o héroe de la patria, aunque bien podría ser la propia Francisca Bazán de Laguna, quien a los 72 años cedió la propiedad para ser utilizada como sede del Congreso, que desembocaría en el primer grito de libertad argentina. En cualquier caso, sea su espíritu o el de cualquier otro prócer, el misterio seguirá allí.

El Obelisco también tiene su fantasma

No solo en el Museo Casa Histórica de la Independencia en Tucumán tiene registros de actividad paranormal, en general son muchas las construcciones y monumentos que cargan con famosos hechos inquietantes, como el mismísimo Obelisco. Según cuentan, durante la construcción del emblemático Obelisco falleció un joven obrero mientras cumplía con tareas de mantenimiento en su interior y un rayo pegó sobre la estructura, haciéndolo temblar de punta a punta.

En este desafortunado hecho el hombre perdió un pie y murió después de varios días, debido a la gran cantidad de politraumatismos y fracturas ya que cayó desde una gran altura. Tras esa fatalidad, varias personas cuentan que desde entonces y hasta la actualidad en días de lluvia, si se pasa cerca del monumento se pueden escuchar los gritos desesperados del trabajador fallecido trágicamente.

 

Fuente: Crónica